La compra de Lucasfilm por parte
de Disney ha caído como una bomba en el seno de la familia ‘starwasiana’. Entre
sus planes está la realización de una nueva trilogía que arrancará tras la
batalla de Endor al final de El Retorno del Jedi. En mi caso me ha provocado
sentimientos encontrados al igual, supongo, que a la mayoría de amantes de la
saga creada por George Lucas. Por una parte, pienso que la compañía del ratón
Mickey no va a ser capaz de absorber el espíritu de las películas ya
realizadas. Se va a limitar a ‘fabricar’ un producto bien terminado,
espectacular y muy taquillero, que no es poco, pero para mí no es suficiente.
Sólo hay que ver lo que Disney ha hecho con Marvel. Sus películas son
espectaculares, pero no tienen alma. Las ves y te olvidas. Yo no quiero que me
pase eso con Star Wars. Y por otra parte,
podría decir que antes prefiero que no se hagan más películas, pero lo
estaría diciendo con la boca pequeña ¿Quién amante de Star Wars en su sano
juicio no desearía ver más películas de la saga? Y además tratándose de la
famosa tercera trilogía, esa que según Lucas nunca estuvo prevista pero a la
que sin embargo se refirió en no pocas ocasiones tras el estreno de la primera
película. La realización de los capítulos VII, VIII y IX supondría, al menos en
el primero de ellos, la aparición de los ‘viejos’ héroes, Luke Skywalker, Han
Solo, Carrie Fisher, Chewbacca y Lando Calrissian y el reencuentro con C3PO y
R2D2, que no se han perdido ni uno sólo de los capítulos.
La compra también supondrá la
incorporación de todo el merchandising de la saga a las tiendas y parques
temáticos del gigante del entretenimiento. Además de ya conocido Star Tour, se
van a incorporar numerosas atracciones basadas en Star Wars que van a llenar un
vacío existente en ese aspecto Es increíble que George Lucas durante todos
estos años no haya querido crear un parque temático dedicado exclusivamente a
la saga galáctica. Pues ahora tendremos esas atracciones a nuestra disposición.
Como también tendremos más ‘merchan’ de las nuevas películas y de las antiguas,
ya que Disney tiene que recuperar su inversión, nada menos que 4 billones de
dólares (3.700 millones de euros)






