Vi por primera vez La Guerra de las Galaxias, en agosto de 1977, en
el cine Capitol, de El Ferrol (La
Coruña), recién cumplidos los 12 años. Recuerdo bien la cola
que se había formado a las puertas del local para comprar las entradas el día
del estreno, y recuerdo, aunque vagamente, la promoción en TV que la había
acompañado en los días previos a su
desembarco en España. Cuando salí del cine, todo había cambiado para mí. Hasta
ese día no puedo decir que tuviese una película favorita y que ni muchísimo
menos hubiese cambiado mis hábitos o mi forma de entender el cine (un amor
incipiente pero ya sólido). La Guerra de las Galaxias provocó un cambio
radical en mis gustos. Ya no había nada más. Con la pegadiza música de John
Williams y dos o tres escenas volviendo una y otra vez a mi cabeza volví a mi
casa con el deseo de acercarme más a la película. Nunca antes había comprado
una banda sonora de una película pero quería volver a disfrutar de esa música
otra vez. En Ferrol había en 1977 pocas tiendas o ninguna, no ya especializada
en música de cine, sino simplemente que vendiese discos. Creo que había dos
tiendas, y una era una ‘gran’ superficie, Simago, para ser exactos. Paseando
por la mañana por la ciudad, en una zona donde había varios pubs de la época,
escuché los sones, algo distorsionados de la música de Star Wars. Digo distorsionados porque tenían un ritmo discotequero
que no aparecía en la película. Más adelante supe que era la versión que Meco
Monardo había hecho de la música original de John Williams. Entré en el pub
para preguntar que música era esa. Ese disco, que no era tal sino una cinta de
cassette, fue el primer elemento de merchandising que cayó en mis manos en el
verano de 1977. Lo que también llegó a mí en esa ciudad gallega, y no recuerdo
como, fue el álbum de cromos de la película, que todavía conservo, junto al
resto de albums que se han editado de la saga desde entonces. Coleccioné los
cromos como cualquier chaval, pero hice algo que hoy no haría ni por asomo. No
guardé ninguno de los sobres originales de dichos cromos. Ese otoño mis familia
y yo nos trasladamos a Madrid a vivir y allí las cosas era de otra manera. El
acceso a material de Star Wars era
más fácil y así puede acceder a mis primeras maquetas. Nunca, ninguna película
tras Star Wars ha provocado ese
tsunami en mi vida. Esa pasión por la saga y por la labor a sus creadores,
técnicos y actores que la hicieron posible, se ha mantenido desde entonces. De
acuerdo a esa pasión, siempre quise aportar mi granito de arena al mundo de Star Wars. Plasmar lo que sabía de la
saga lo intenté varias veces cuando internet todavía no existía. Una vez que la
red se generalizó comprobé que había cientos de personas que sabían
infinitamente más que yo y poseían fotografías del rodaje que yo ni soñaba que
existieran. Así que con el tiempo decidí plasmar en un blog mi visión de la
saga y hacerlo de manera que todo
material que yo tenía estuviese ordenado y tuviese cierta coherencia. Así nació
misarchivosdestarwars.blogspot.com. Hoy tiene casi 150.000 visitas y creo que
por fín puede aportar algo ‘interesante’ y original a la saga. Además he
abierto una pagina en Facebook Star Wars
Archives, que pronto cumplirá un año y que tiene más de 3.000 seguidores.
martes, 6 de noviembre de 2012
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