
Nunca conocí a Dennis Hopper pero era un tipo muy raro. Cuando participaba en alguna película no actuaba, simplemente se dejaba llevar y según fuese cada personaje, dejaba escapar más o menos vapor de su olla. No tenía mérito alguno. Que alguno lo vea como un tio guay que se metía no se cuantas botellas de ron al día y no se cuantas pastillas no lo hace ni mejor persona y mejor actor de lo que realmente fue. Es verdad que no se debe hablar mal de nadie cuando no se puede defender pero ya está bien de tanta hipocresía. Hopper no era actor, al menos no era bueno, y como persona dejaba mucho que desear. Que al final quisiese redimirse dejando su pasado de excesos me parece bien, no me meto, ya que me interesaba su lado cinematográfico y me he tenido que remontar hasta 1986 para encontrar algo suyo medio decente, Blue Velvet y casi al inicio de su carrera Rebelde sin causa (con James Dean), Gigante (con James Dean) y Duelo a muerte en Ok Corral.
